
19 May 7 razones por las que tu hijo/a debería tener un/a amigo/a con TDAH
Para empezar, conviene destacar que el niño con TDA-H es precisamente eso, un niño. Por tanto, tiene las mismas necesidades que todos sus iguales, incluyendo la de sentirse querido, incluido y apoyado. Lo primero que puede aportar a tu hijo, más allá de que presente un trastorno o no, es una amistad sincera, sana y duradera.

Pero, ¿sabemos realmente lo que es el TDA-H?
Como decíamos, el TDA-H se define como un desorden del neurodesarrollo cuya sintomatología afecta de forma significativa al funcionamiento normal del niño en diferentes áreas de su vida. Es un trastorno que afecta al 5% de la población mundial y al 6% de los niños en España, siendo más frecuente en niños que en niñas. Este trastorno tiene 3 síntomas nucleares:
- Déficit de Atención: los niños con este trastorno emplean de forma inadecuada sus estrategias de exploración, teniendo muchas dificultades para descartar información irrelevante, mantener la atención en tareas monótonas o acabar lo que empiezan, por eso muchas veces cometen más errores de lo habitual, no hacen lo que se les pide, responden más lentamente o interrumpen.
- Hiperactividad: estos niños tienen dificultades para relajarse, para estarse quietos cuando es necesario, hablan en exceso, hacen ruidos constantemente, cambian de actividad sin finalizar y no son constantes.
- Impulsividad: son impacientes, presentan dificultades para respetar su turno, pueden provocar conflictos y responder de forma inadecuada, no piensan antes de actuar.
Sin embargo, hemos de ser conscientes de que no todo lo que parece TDA-H lo es. Actualmente existe un sobrediagnóstico de este trastorno, provocado por la necesidad de poner etiquetas patológicas a comportamientos que, de forma aislada, pueden constituir conductas normales en la infancia. Los niños son personas en sus primeras fases del desarrollo y por tanto, son movidos, impulsivos, pueden tener una atención dispersa, etc. Para que toda esta constelación de conductas pueda ser considerada TDA-H, estos síntomas deben presentarse desde una edad temprana (antes de los 12 años) y mantenerse en el tiempo. Además, la manifestación de estas conductas debe ser desproporcionada con respecto al resto de niños de su edad y respecto a su grado de desarrollo. También debe afectar a varios ambientes del desarrollo del niño (escolar, social, familiar) y deteriorar de forma significativa el funcionamiento del niño, como decíamos anteriormente.
No todo es negativo en el TDA-H
Las características de los niños con este trastorno pueden afectar a su vida social, provocando el rechazo de adultos e iguales, así como un aislamiento que a corto, medio y largo plazo puede contribuir a una exacerbación de las conductas problemáticas. Las continuas reprimendas y el abordaje punitivo de estos niños pueden socabar su autoestima y mandar un mensaje a su entorno que le presente como un niño problemático, con el que es mejor “no juntarse”. Muchas veces, como padres, podemos tener inquietudes acerca de las amistades que nuestro hijo elige, y los prejuicios relacionados con el TDA-H pueden suscitarnos temores, pero esto es un error.

¿Qué puede aportar un niño con TDA-H a mi hijo?
Para empezar, conviene destacar que el niño con TDA-H es precisamente eso, un niño. Por tanto, tiene las mismas necesidades que todos sus iguales, incluyendo la de sentirse querido, incluido y apoyado. Lo primero que puede aportar a tu hijo, más allá de que presente un trastorno o no, es una amistad sincera, sana y duradera.
Pero, además, los niños con TDA-H, por sus particularidades, suelen presentar una serie de características que pueden aportarnos aspectos muy positivos y enseñanzas valiosas, además de hacer de ellos excelentes amigos y excelentes personas. Entonces, ¿Por qué tu hijo debería tener un amigo con TDA-H?
- Puede enseñarle a ser más tolerante: el conocimiento de que existen diferentes formas de vivir, funcionar y percibir el mundo puede ampliar la visión de tu hijo y hacer que su mente se abra. No todos los niños tienen las mismas capacidades y eso puede fomentar su comprensión, empatía y ayuda hacia los demás.
- Son amigables, simpáticos y con sentido del humor: estas características hacen de los niños con TDA-H excelentes compañeros de risas y juegos.
- Son sinceros: con frecuencia estos niños actúan de forma espontánea y sincera, dicen lo que realmente piensan y, como se suele decir, “van de frente”.
- Son empáticos: muchos niños con TDA-H suelen presentar una mayor facilidad para ponerse en el lugar de los demás y comprender los estados anímicos de otras personas. Además, suelen estar dispuestos a ayudar a los demás, detectan con facilidad las injusticias y luchan por solventarlas.
- Son un ejemplo de perseverancia y esfuerzo: tener TDA-H no es fácil, tanto en el plano académico como en el familiar y el social. Los niños con este trastorno se enfrentan día a día a sus particulares batallas, superándose día a día en pequeñas cosas como prestar atención, finalizar las tareas o dirigir sus comportamientos impulsivos, por lo que pueden servir de inspiración a sus compañeros ante las dificultades.
- Perdonan rápido: estos niños suelen tener dificultades para recordar los aspectos negativos, por lo que ante los conflictos suelen preferir restablecer la amistad y no suelen guardar rencor.
- Son creativos: la capacidad para ver la realidad de forma desordenada e ir en contra de los sistemas establecidos hacen de estos niños personas transgresoras, creativas e ingeniosas.
En definitiva…
Los niños que presentan TDA-H suelen partir de unascondiciones poco favorables para su desarrollo intelectual, social y emocional. Sin embargo, el trastorno puede conferir a la persona de una serie de virtudes y ventajas que pueden ser explotadas y aprovechadas de cara a fomentar un desarrollo más armónico. No se trata de idealizar el trastorno, sino de abrir el espectro de consideraciones respecto al mismo y ofrecer una visión positiva e integradora de lo que significa tener TDA-H y las valiosas aportaciones que puede ofrecer una persona con este desorden a su entorno más próximo.